Las varices son una de las afecciones más comunes y dolorosas que se pueden llegar a padecer. Al contrario de lo que mucha gente piensa, las varices no son solo exclusivas en mujeres; se calcula que alrededor de un 30% de hombres sufre de enfermedad venosa crónica, un síntoma derivado de las varices. El principal problema es que aún se cree que estas son exclusivas de las mujeres, por lo que la mayoría de los hombres suelen ignorarlas hasta que se hacen demasiado molestas y dolorosas, agravando también el tratamiento a aplicar. 

Al ser una afección tan común entre la población, es normal que surjan dudas respecto a cómo actuar frente a ellas, sobre todo respecto a la depilación. 

¿Qué son las varices?

Una variz consiste en la inflamación de las venas a causa de una acumulación anómala de la sangre en estas, provocando que se dilaten, se tiñan de un tono azul o marrón, y se hagan fácilmente visibles al ojo humano. Pueden llegar a ser muy dolorosas y se calcula que el 25% de la población las sufre. A pesar de que son más comunes en mujeres, los hombres no están exentos de padecerlas. 

Las causas de su aparición pueden ser múltiples, entre los que encontramos: el sobrepeso, la hipertensión, el hecho de llevar una vida sedentaria, o, en caso exclusivo de mujeres, el embarazo. Además, también puede llegar a intervenir el factor genético. Por lo tanto, según su origen las varices se clasifican en varios tipos

  1. Congénitas: Las que aparecen desde el nacimiento.
  2. Primarias: Surgen tras el nacimiento, pero debido a una causa desconocida.
  3. Secundarias: También aparecen después del nacimiento, aunque, en este caso, sí se conoce la causa. La aparición de este tipo de varices se puede deber a trombosis, traumatismos, etc. Este tipo de varices son las que suelen aparecer durante el embarazo y/o lactancia.

Padecer de varices implica llevar una serie de precauciones y cuidados para evitar que vayan a más. Lo principal es averiguar su causa y, sobre todo, el tipo. 

 

Tipos de varices

La principal zona del cuerpo que más se ve afectada por las varices son las piernas, pudiendo también surgir en la zona íntima. Ambas zonas son las que más suelen depilar con la llegada del buen tiempo, de ahí el hecho de que afloren numerosos interrogantes respecto a la depilación láser. Lo más importante es averiguar el tipo de variz a tratar, ya que es posible distinguir hasta cuatro grados de esta afección. 

Las varices se dividen en diferentes grados: 

  • Varices de grado 1: Las más pequeñas que podemos encontrar. En este grado nos topamos con las arañas vasculares, las cuales son dilataciones muy pequeñas de las venas. Su tamaño es tan ínfimo que en algunos casos es complicado verlas a simple vista. Aun así, al aplicar presión en las piernas se pueden llegar a dilatar, marcándose en la piel en forma de delgados caminos azulados. En este caso, las varices de este tipo solo llegan a presentar un problema estético

 

  • Varices de grado 2: Más visibles que las anteriores, llegando incluso a ser fácilmente palpables si se dilatan. Un claro ejemplo de varices de grado 2 son las varices reticulares, más gruesas y marcadas. En caso de padecerlas, es posible llegar a presentar pesadez, picor y cansancio en las piernas

 

  • Varices de grado 3 y grado 4: Las más graves y complicadas de tratar debido a que es la etapa más avanzada de esta patología. Aquí se encuentran las varices tronculares, unas dilataciones de los troncos principales del sistema venoso. Estas pueden llegar a presentar dolor, hinchazón, picor y molestias durante el día a día. En caso de no ser tratadas correctamente, una vez avanzada esta afección, es capaz generar ciertas complicaciones, como flebitis, atrofiamiento de la piel, sangrados e, incluso, ulceración

 

¿Puedo depilarme con láser teniendo varices?

Depende del grado que tenga la variz, sí es posible depilarse mediante láser, pero siempre siguiendo ciertas precauciones. Lo más importante es que las varices no deben tener relieve, o sea, si son de grado 2 habría que contemplar su estado antes de proceder a comenzar con las sesiones de láser. Por el contrario, está contraindicado este tipo de depilación si se tratan de varices de grado 3 o grado 4, sobre todo si abarcan una zona extensa de la piel. 

Aun así, no es necesario descartar por completo la depilación láser si las varices son fácilmente bordeables, permitiendo una depilación totalmente segura. De todas formas, será importante que lo consultemos previamente con el técnico que nos vaya a realizar el tratamiento para que él nos pueda asesorar y aconsejar la mejor forma de proceder.  

Cabe destacar que la depilación láser puede llegar a ser muy beneficiosa en caso de que suframos de varices. El principal motivo es que sus resultados son a largo plazo, es decir, una vez finalizadas las sesiones de depilación, el pelo no volverá a crecer; de este modo, no será necesario estar continuamente retirando el vello de las piernas, una de las zonas más afectadas por esta patología.

También evitaremos tener que estar usando cuchillas o maquinillas de afeitar para depilarnos, ni tampoco será necesario usar cera caliente, siendo esta última bastante perjudicial para las varices ya que puede hacer que empeoren debido al fuerte tirón que hay que dar para retirar el vello.

 

Depilación láser tras operación de varices, ¿es posible?

Hoy en día es posible recurrir a la cirugía para acabar con las molestas y dolorosas varices y/o arañas vasculares, diciéndoles adiós para siempre. Entonces, una vez erradicadas, ¿es posible recurrir a la depilación por láser? La respuesta es sí, siempre y cuando se respeten los tiempos necesarios para el post-operatorio. De este modo evitaremos cualquier posible complicación. 

 

De todas formas, en SinVello! podemos consultarlo previamente con el especialista que nos vaya a realizar las sesiones de depilación por láser. Además, también tendremos a nuestra disposición múltiples ofertas y bonos, entre otros servicios, para poder adaptar las sesiones de depilación láser por diodo a nuestra situación personal.